Tipos de instalación de autoconsumo eléctrico


Existen diversas formas de autoconsumir tu propia electricidad, dependerá de si estás o no conectado a la Red eléctrica y si quieres o necesitas almacenamiento con baterías.

Existen dos tipos de instalaciones de autoconsumo: aislado y conectado a la red.

Autoconsumo aislado


Son instalaciones que están desconectadas de la red eléctrica, y por tanto, no tienen contrato con ninguna comercializadora de electricidad. Estas instalaciones deben generar toda la electricidad necesaria para todas las horas del día, por tanto se hace imprescindible el uso de baterías para poder tener suministro eléctrico durante las 24 horas del día. La electricidad disponible será únicamente la que sea capaz de ofrecernos nuestra instalación.

Este tipo de instalaciones son las que se suelen utilizar en zonas donde no llega el tendido eléctrico, o para la señalización terrestre (señales de tráfico, alumbrado, semáforos…).





Autoconsumo conectado a la red


Son aquellas instalaciones que además de disponer de una instalación de autoconsumo, se encuentran conectadas a la red. A diferencia de la instalación aislada, la acumulación o el almacenamiento ya es imprescindible (baterías), pues podemos hacer uso de la energía proporcionada por la red eléctrica, siempre que nuestra instalación de autoconsumo no pueda atender la demanda de energía de cualquier momento del día. Este tipo de instalaciones puede utilizar baterías, opcionalmente, para reducir al máximo el uso de energía proporcionada por la red.



Estas instalaciones se encuentran reguladas por el Real Decreto 900/2015, decreto en el que se regula el "peaje de respaldo" al autoconsumo energético, llamado popularmente “impuesto al sol” que veremos más adelante.

Dentro de las instalaciones conectadas a la red tenemos dos tipos:



1. Tipo I - Consumo instantáneo:

Se trata de instalaciones que no inyectan energía a la red y por tanto están destinadas únicamente al consumo propio. No están dadas de alta en Registro Administrativo de Instalaciones de Producción de Energía Eléctrica.

Dentro de este tipo de instalaciones distinguiremos dos subtipos dependiendo de la potencia contratada:
- Potencia contratada menor a 10 kW.
- Potencia contratada mayor a 10 kW y menor de 100 kW.

Los características comunes a ambos subtipos:

• Se les permite verter a la red el sobrante de la energía que generen, pero no van a percibir ningún tipo de retribución económica por dicha energía.
• La Potencia contratada no puede ser superior a 100 KW.
• La suma de potencias instaladas de generación será igual o inferior a la potencia contratada por el consumidor.
• El titular del punto de suministro tiene que ser el mismo que el de todos los equipos de consumo e instalaciones de generación conectados a su red.
• Las instalaciones de generación y el punto de suministro deben cumplir los requisitos técnicos contenidos en la normativa del sector eléctrico y en la reglamentación de calidad y seguridad industrial que les resulte de aplicación.



2. Tipo II - Instalaciones con vertido a la red:

Instalaciones destinadas al consumo propio que además venden los sobrantes de energía generada. Es requisito estar inscritas Registro Administrativo de Instalaciones de Producción de Energía Eléctrica. Únicamente este tipo de instalaciones son las que pueden percibir contraprestación por los vertidos de energía a la red.

Para la comercialización de la energía sobrante existen dos opciones:

- Balance neto: el generador de energía eléctrica podrá compensar los saldos de energía sobrante de manera instantánea o diferida, permitiendo que en los momentos que no sea capaz de generar sus necesidades de energía compensarla. Es decir, puede compensar los sobrantes del día con su demanda nocturna, momento en el cual no tiene capacidad de generación. No hay compensación dineraria para el consumidor.

- Venta a la Red: en este caso se fija un precio por la energía vertida a la red de distribución, pero por contra, no se puede consumir la energía generada.