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9 medidas para ahorrar en tu factura de gas natural

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Llega el invierno, los días lluviosos, bajan las temperaturas… empieza la cuenta atrás para poner en marcha la calefacción en muchos hogares, sobre todo, en las zonas más frías. Si cuentas con caldera individual de gas natural, o simplemente con un calentador de agua, ya estarás pensando en métodos de ahorro para tu factura. Estas son algunas medidas para ahorrar gas natural, ¡toma nota!

1. Temperatura de la calefacción

Igual que en verano es importante que ajustes la temperatura del aire acondicionado para no tener un coste de electricidad desmesurado, ahora toca ajustar la temperatura de la calefacción. La temperatura ideal para mantener un ambiente de confort es entre 21 ºC y 23 ºC. Cada grado que sumes de más, aumenta el consumo de energía en torno a un 7 %. Lo más sencillo para cumplir con esta medida y despreocuparte, es instalar un termostato inteligente.

2. Ajusta la temperatura del calentador

Además de ajustar el termostato, también es importante que nos fijemos en la temperatura del calentador. Fíjala a un máximo de 45 ºC, ya que una temperatura más elevada va a incrementar considerablemente el consumo de gas y lo habitual es que nunca llegues a utilizar temperaturas tan altas.

3. Aislamiento de puertas y ventanas

Antes de poner en marcha la calefacción, asegúrate de que no existen vías de escape. Es decir, que todas las puertas y ventanas cuenten con un buen sistema de aislamiento sin fisuras. Es importante que el calor generado se retenga para que la caldera pueda descansar en el momento en que se consiga la temperatura de confort de la estancia.

4. Aprovecha el sol

El Sol es la mayor fuente natural de calor que tenemos. Aprovecha las horas de más sol para subir las persianas, sobre todo en las ventanas con mayor iluminación. Ayudará a mantener la temperatura ambiente para que la caldera no esté en marcha durante todo el día. En la misma línea, ventila el hogar en estas horas cercanas al mediodía, cuando se haya ido la humedad y el frío de la madrugada.

5. Despeja los radiadores

Aunque para algunos es habitual aprovechar el calor del radiador para otras tareas (como calentar o secar alguna prenda textil), esto dificulta su objetivo principal: caldear la estancia. Asegúrate de que no hay nada que obstaculice la salida de calor de los radiadores. Y, en caso de que detectes un mal funcionamiento, lo mejor será avisar a un técnico para que realice la pertinente revisión.

6. Servicios de Mantenimiento

Suele pasar que cuando nos surge una avería en la instalación del gas, o nos informan de que toca hacer la revisión obligatoria de la caldera, no es el mejor momento para nuestro bolsillo. Lo mejor para ahorrarte sorpresas y tener todo bajo control, es contratar servicios de mantenimiento.

Con la Asistenzia Gas de Alcanzia, tienes asistencia técnica ante averías en la instalación individual de gas, calentador, caldera y/o circuito de calefacción. Además, te cubre la revisión bienal obligatoria de la instalación conforme la normativa RITE.

7. Concentra y aprovecha el calor

Del mismo modo que es importante contar con un buen aislamiento, es clave concentrar el calor en las zonas utilizadas. Es decir, si solo estamos utilizando el salón, no necesitamos caldear las habitaciones. Lo mismo ocurre si estamos en la planta de abajo y no necesitamos caldear la de arriba, etc. Si cerramos las puertas, conseguimos concentrar el calor para que retenga la temperatura deseada durante más tiempo.

Otro truco recomendable es aprovechar otras fuentes de calor como la del horno cuando acabamos de cocinar. Si el calor se concentra en la cocina, podemos comer o cenar allí en lugar de en el salón.

En la misma línea, no dejes encendida la calefacción cuando vayas a salir, aunque sea un periodo de tiempo corto; lo único que conseguirás será caldear los muebles.

8. Coloca los grifos en posición de agua fría

En algunas ocasiones no necesitamos agua caliente, pero al tener colocado el grifo en esa posición, se enciende el calentador automáticamente cada vez que lo abrimos. Aunque no esté encendido durante mucho tiempo, cada vez que el calentador arranca, genera consumo de gas. Si colocas los grifos en la posición de agua fría, solo se pondrá en marcha el calentador cuando realmente lo necesites.

Por este mismo motivo, cerrar el grifo mientras que no lo usamos y encenderlo de nuevo (por ejemplo cuando nos lavamos los dientes o nos duchamos), supone un gasto extra para el calentador de gas. Según el tipo de uso, cada uno debe valorar si el intervalo de tiempo es suficientemente largo como para que merezca la pena apagar y encender el calentador.

9. Compara precios antes de contratar

A diferencia de las tarifas de luz, las tarifas de acceso de gas no las podemos escoger, sino que nos las asigna la distribuidora en función de nuestro consumo anual.  Por ello, es importante fijarse en los precios que nos ofrecen las diferentes comercializadoras; tanto en el precio del término fijo de gas como en el del término variable de gas.

En Alcanzia puedes encontrar tu tarifa según tu consumo:

Tarifa de gas 3.1: para consumos de hasta 5 000 kWh/año; habitual para hogares que cuentan con calentador y cocina de gas.

Tarifa de gas 3.2: para consumos de entre 5 000 y 50 000 kWh/año; habitual para hogares que, además, cuentan con instalación individual de caldera.

Si quieres saber en solo 2 minutos cuánto puedes ahorrar, utiliza nuestro comparador de tarifas.

¿Tienes dudas? Te asesoramos llamando gratis al: 900 365 355.

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